Llamadas falsas de PDI: señales de alerta y cómo verificar

Llamadas falsas de PDI

Las llamadas falsas de PDI son una modalidad de engaño en la que delincuentes se hacen pasar por detectives, funcionarios policiales, unidades de investigación o supuestos encargados de un procedimiento para asustar a la persona, obtener datos privados, exigir dinero o presionarla para actuar sin verificar. Este artículo explica cómo reconocer una llamada sospechosa, qué señales deberían encender las alarmas, cómo confirmar si el contacto es real y qué hacer si ya entregaste información, hiciste una transferencia o recibiste amenazas.

Este contenido es informativo, está orientado a personas mayores de edad y busca ayudar a prevenir fraudes telefónicos, suplantación de identidad, extorsiones, phishing, vishing y estafas por mensajería. No reemplaza una denuncia formal, la orientación de una institución competente ni la evaluación de un caso concreto por las autoridades correspondientes.
Índice

    Qué es una llamada falsa de PDI

    Una llamada falsa de PDI es un intento de suplantación en el que una persona se presenta como detective, funcionario de una brigada especializada, integrante de una unidad policial, supuesto investigador de cibercrimen o intermediario de un procedimiento judicial. El objetivo no es informar de manera formal, sino provocar miedo, confusión o urgencia para que la víctima entregue datos, envíe dinero, abra enlaces, descargue archivos, comparta códigos de verificación o siga instrucciones que favorecen al delincuente.

    Este tipo de fraude suele mezclarse con otras técnicas de ingeniería social. La ingeniería social consiste en manipular emocionalmente a una persona para que haga algo que normalmente no haría si estuviera tranquila. Por ejemplo, contestar preguntas personales, revelar claves, transferir dinero, instalar aplicaciones, enviar fotografías de documentos, entregar códigos recibidos por SMS o hablar con el supuesto funcionario durante varios minutos sin cortar la comunicación.

    En Chile, la preocupación por las estafas telefónicas y digitales ha aumentado porque los delincuentes ya no dependen solo de mensajes mal escritos o llamadas evidentes. Hoy pueden usar nombres reales, datos filtrados, referencias familiares, información pública de redes sociales, números que aparentan ser locales, fotos institucionales, audios editados, cuentas falsas y relatos preparados para sonar convincentes. Por eso, la prevención no debe basarse únicamente en si la persona “suena creíble”, sino en verificar por canales oficiales antes de obedecer cualquier instrucción.

    Por qué usan el nombre de la PDI

    Los estafadores suelen usar el nombre de instituciones conocidas porque eso genera autoridad inmediata. Cuando una persona escucha que la llaman desde una supuesta unidad policial, puede sentir miedo, respeto o ansiedad. Ese estado emocional reduce la capacidad de analizar con calma. El delincuente aprovecha esa reacción para instalar una idea central: “esto es urgente y tienes que hacer lo que te digo ahora”.

    La suplantación de identidad institucional funciona porque muchas personas no conocen exactamente cómo opera una notificación policial, cómo se entrega una citación, qué datos se pueden pedir por teléfono, cuáles son los canales reales de denuncia o qué debe hacer una persona si supuestamente está vinculada a una investigación. Esa falta de claridad abre espacio para el engaño.

    El factor miedo como herramienta del fraude

    Una llamada falsa puede mencionar delitos graves, órdenes pendientes, investigaciones secretas, supuestas denuncias, problemas con documentos, causas judiciales, deudas, amenazas de detención o antecedentes inexistentes. La intención es que la persona reaccione desde el miedo. Cuando alguien teme quedar involucrado en un problema policial, puede olvidar algo básico: ninguna llamada inesperada debería obligarte a entregar dinero, códigos, contraseñas o datos bancarios.

    El factor urgencia como señal de manipulación

    La urgencia es una de las señales más repetidas en estafas telefónicas. Frases como “debe resolverlo ahora”, “si corta la llamada se complica su situación”, “no puede avisarle a nadie”, “tiene pocos minutos”, “debe transferir antes de que se emita una orden” o “necesitamos validar su identidad inmediatamente” deben encender una alerta. Un procedimiento real no debería depender de que la persona actúe apurada, aislada y sin verificar.

    Qué busca realmente el delincuente

    Aunque el relato pueda cambiar, el objetivo suele terminar en uno de estos resultados: obtener dinero, robar datos, secuestrar cuentas, instalar malware, acceder a aplicaciones bancarias, conseguir documentos personales o extorsionar. La historia puede comenzar con una supuesta citación, una denuncia, un error administrativo, una investigación por delitos informáticos, una revisión de identidad o una advertencia de seguridad; pero si la llamada deriva en presión, claves, códigos o transferencias, la probabilidad de fraude aumenta.

    También existen casos en que la llamada busca mantener a la víctima ocupada mientras otro delincuente intenta entrar a una cuenta, solicitar recuperación de contraseña, pedir un crédito, clonar una aplicación de mensajería o contactar a familiares. Por eso, cortar la comunicación y verificar por otra vía es una medida simple, pero muy poderosa.

    Señales de alerta de una llamada falsa de PDI

    No todas las llamadas fraudulentas son iguales, pero muchas comparten patrones. La clave está en mirar el conjunto de señales, no solo un detalle. Una llamada puede parecer seria, tener tono formal, mencionar datos reales y aun así ser falsa. La pregunta correcta no es “¿me habló con seguridad?”, sino “¿me está pidiendo algo que no corresponde por teléfono?”.

    Desconfía de inmediato si la persona que llama dice ser de la PDI y te pide transferir dinero, guardar silencio, enviar claves, compartir códigos, instalar una aplicación, abrir un enlace, mandar fotos de documentos o seguir instrucciones sin cortar la llamada.

    Te piden dinero para evitar un problema policial

    Una de las señales más graves es que el supuesto funcionario pida dinero para “arreglar” un caso, detener una denuncia, evitar una detención, pagar una multa informal, cerrar una investigación, eliminar antecedentes o no informar a familiares. Esa solicitud es incompatible con un procedimiento serio y debe tratarse como intento de estafa o extorsión.

    El dinero puede pedirse como transferencia bancaria, depósito, giro, pago por aplicación, criptomonedas, recarga, compra de tarjetas, envío a una cuenta de tercero o entrega presencial. También pueden pedir que el comprobante se envíe por mensajería. Aunque el monto parezca bajo, la lógica es la misma: crear miedo y obtener un pago rápido antes de que la persona consulte.

    Frases típicas asociadas al cobro falso

    • “Tiene que pagar para evitar que el caso avance”.
    • “Podemos resolver esto de manera reservada”.
    • “Debe transferir para dejar constancia”.
    • “Si no paga ahora, se emitirá una orden”.
    • “No avise a nadie porque puede perjudicarse”.
    • “Le estoy dando una oportunidad para solucionar esto”.

    Te piden códigos de verificación

    Los códigos de verificación por SMS, correo o aplicación no son datos para confirmar identidad ante desconocidos. Son llaves temporales para entrar a una cuenta, recuperar acceso, activar una sesión o autorizar una acción. Si alguien te pide un código que llegó a tu teléfono, aunque diga ser funcionario policial, banco, empresa, soporte técnico o entidad pública, lo más seguro es no entregarlo.

    Un código puede permitir el secuestro de una cuenta de mensajería, correo electrónico, red social, billetera digital o servicio bancario. En muchos fraudes, el delincuente llama primero para preparar psicológicamente a la víctima y luego pide el código con una excusa: “validar identidad”, “confirmar denuncia”, “bloquear una estafa”, “activar protección”, “registrar el caso” o “verificar que usted es el titular”.

    Por qué un código nunca debe compartirse

    El código está diseñado para que lo uses tú en la plataforma legítima, no para dictarlo por teléfono. Compartirlo equivale a entregar una llave de acceso. Si el delincuente ya tiene tu número, correo o algunos datos personales, ese código puede ser la última pieza que necesita para tomar control de una cuenta.

    Te presionan para no cortar la llamada

    Otra señal importante es que intenten mantenerte en línea. Si te dicen que no cortes, que no hables con nadie, que no llames a otra unidad, que no revises internet o que no contactes a tu familia, están intentando aislarte. La verificación real requiere exactamente lo contrario: cortar, respirar, revisar y contactar a la institución por canales oficiales.

    Los delincuentes saben que, si la víctima corta, puede pensar mejor, buscar información, llamar a un familiar, revisar el sitio oficial o pedir ayuda. Por eso usan presión verbal, amenazas, insultos, tono autoritario o frases de supuesta reserva. La reserva no debe confundirse con obediencia ciega a una llamada no verificada.

    El aislamiento como técnica de control

    En estafas telefónicas, aislar a la víctima es tan importante como convencerla. Una persona acompañada o con tiempo para revisar suele detectar más rápido las inconsistencias. Por eso, si una llamada te exige actuar en secreto, es mejor asumir que existe riesgo y terminar la comunicación.

    Te envían enlaces o archivos por mensajería

    Una llamada falsa puede continuar por WhatsApp, SMS, correo electrónico u otra aplicación. El supuesto funcionario puede enviar una citación, un comprobante, un enlace de denuncia, una carpeta de investigación, una supuesta orden, un archivo PDF, una imagen con logo institucional o un formulario para llenar datos. No abras enlaces ni descargues archivos enviados desde contactos desconocidos o no verificados.

    Los enlaces maliciosos pueden dirigir a páginas falsas, formularios de robo de credenciales, descargas de malware o sitios diseñados para capturar información personal y bancaria. Aunque el enlace tenga un logo, un nombre parecido al oficial o un diseño formal, eso no prueba autenticidad.

    Cómo observar un enlace sospechoso

    • Puede tener errores de escritura o dominios raros.
    • Puede usar acortadores para ocultar el destino real.
    • Puede incluir palabras como “urgente”, “denuncia”, “citación” o “validación”.
    • Puede pedir datos que no corresponden para una simple consulta.
    • Puede imitar colores, logos o nombres de una institución.

    Te piden instalar una aplicación

    Si durante una llamada te piden instalar una aplicación de acceso remoto, seguridad, validación, escaneo, bloqueo, soporte o revisión de cuenta, corta la comunicación. Una aplicación instalada por instrucciones de un desconocido puede permitir acceso al equipo, visualización de pantalla, captura de claves, control del dispositivo o robo de información.

    Este tipo de engaño es especialmente peligroso cuando la persona tiene aplicaciones bancarias, correos abiertos, fotos de documentos, claves guardadas, sesiones activas o información familiar en el teléfono. En una estafa bien preparada, el delincuente puede decir que la aplicación sirve para “protegerte”, cuando en realidad busca abrir una puerta de entrada.

    La falsa ayuda técnica como trampa

    Los delincuentes muchas veces se presentan como quienes quieren ayudarte a resolver un problema. Pueden decir que detectaron un fraude, que tu número fue usado en un delito, que tu identidad está comprometida o que necesitas instalar una herramienta para bloquear un ataque. El consejo es simple: ninguna llamada inesperada debe terminar con una instalación ordenada por un desconocido.

    Usan datos personales para parecer reales

    Una llamada puede ser falsa aunque el interlocutor conozca tu nombre, RUT, dirección aproximada, correo, banco, familiares, redes sociales o actividad laboral. Muchos datos circulan por bases filtradas, formularios antiguos, publicaciones abiertas, compras en línea, redes sociales o registros que una persona entrega sin darse cuenta. Que alguien tenga información tuya no significa que sea funcionario ni que su historia sea verdadera.

    Los delincuentes usan esos datos para crear confianza. Por ejemplo, pueden decir tu nombre completo al inicio, mencionar una comuna, nombrar a un familiar o referirse a una supuesta operación bancaria. La víctima piensa “si sabe eso, debe ser real”. Esa conclusión es peligrosa. La verificación no depende de lo que el llamante sabe, sino de confirmar por canales oficiales.

    La información real no valida una llamada

    Una regla práctica es no confirmar datos que el llamante no haya dicho correctamente. Si pregunta “¿me confirma su RUT?”, “¿cuál es su banco?”, “¿cuál es su dirección?” o “¿qué correo usa?”, no respondas. Muchas llamadas de fraude se construyen con preguntas. El delincuente no siempre sabe todo: a veces espera que tú completes la información.

    El número parece normal o incluso local

    No confíes solo en el número que aparece en pantalla. Los estafadores pueden usar números móviles, números nacionales, servicios de llamadas por internet, líneas desechables o técnicas para aparentar legitimidad. También pueden llamar desde números ocultos o números que cambian constantemente.

    Guardar un número como “PDI” en el teléfono tampoco prueba que sea real. Cualquier persona puede crear una foto de perfil, un nombre de contacto o una cuenta de mensajería con apariencia institucional. La identidad se confirma por canales oficiales, no por el nombre que aparece en una pantalla.

    La apariencia del contacto no es una prueba

    Un logo institucional, una foto seria, una firma en un mensaje, un audio con tono formal o una supuesta credencial digital pueden falsificarse. La prevención exige mirar la conducta: qué pide, cómo presiona, qué canal usa y si permite verificar sin amenazas.

    Cómo verificar si una llamada de PDI es real

    La verificación debe hacerse con calma y por una vía independiente. Esto significa no usar el enlace que te enviaron, no llamar al número que te dictó la misma persona, no responder al chat sospechoso y no seguir instrucciones durante la llamada. Lo más seguro es cortar y buscar tú mismo los canales oficiales.

    La regla principal es cortar la comunicación sospechosa y verificar por canales oficiales. Si hay peligro inmediato, delito flagrante o una situación que amenaza la vida o bienes, usa teléfonos de emergencia oficiales. Si no hay emergencia inmediata, reúne antecedentes y consulta o denuncia en la unidad correspondiente.

    Revisa el sitio oficial de la PDI

    Para información institucional, trámites y orientación general, puedes revisar el sitio oficial de la Policía de Investigaciones de Chile en pdichile.cl. Desde ahí puedes acceder a secciones informativas, trámites, orientación sobre denuncias y contenidos de prevención. Es importante escribir la dirección directamente en el navegador o ingresar desde un buscador confiable, evitando enlaces enviados por desconocidos.

    Si recibes una supuesta citación, amenaza o contacto policial por mensajería, no uses únicamente el documento que te enviaron como prueba de autenticidad. Un archivo puede estar falsificado. La forma prudente de verificar es contactar por una vía oficial o acudir a una unidad policial con los antecedentes.

    Qué datos conviene anotar antes de consultar

    • Hora y fecha de la llamada.
    • Número que aparece en pantalla.
    • Nombre que dijo usar la persona.
    • Unidad o brigada que mencionó.
    • Motivo de la llamada.
    • Datos que pidió.
    • Enlaces, archivos o cuentas bancarias enviadas.
    • Capturas de pantalla del chat o registro de llamadas.

    Consulta en una unidad policial si hay dudas razonables

    Si la llamada menciona una denuncia, citación, investigación, extorsión, amenaza o posible delito, puedes acudir a una unidad policial para consultar y entregar antecedentes. No necesitas resolver la situación con la persona que llamó. Si el contacto era falso, los antecedentes pueden ayudar a orientar una denuncia. Si existiera un procedimiento real, la institución correspondiente podrá indicar canales formales.

    Para denuncias de delitos, ChileAtiende informa que se puede denunciar ante la PDI en una unidad policial. También señala que, si se trata de un delito flagrante con peligro para la vida o los bienes, se puede llamar al 134. Puedes revisar la información oficial en ChileAtiende: denunciar un delito.

    Por qué no basta con discutir con el llamante

    Intentar poner a prueba al supuesto funcionario durante la llamada puede hacerte perder tiempo o entregar más información. Los estafadores preparados tienen respuestas para muchas dudas. Es más seguro cortar, verificar por fuera y guardar evidencia. No tienes obligación de mantener una conversación con una persona desconocida que te presiona.

    Usa Denuncia Seguro cuando corresponda entregar información anónima

    Si tienes antecedentes sobre personas, números, cuentas, lugares o posibles delitos y quieres entregar información de manera anónima, puedes revisar el programa Denuncia Seguro. La PDI informa este canal como una iniciativa que permite aportar información sobre delitos, con el número *4242. También puedes revisar la ficha de ChileAtiende sobre Denuncia Seguro.

    Denuncia Seguro no debe confundirse con una emergencia en curso. Si estás frente a un peligro inmediato, debes usar los canales de emergencia correspondientes. Si se trata de aportar información que puede ayudar a investigar, el canal anónimo puede ser útil.

    Cuándo puede servir un reporte anónimo

    • Cuando tienes datos de un número usado para estafar.
    • Cuando identificaste una cuenta bancaria usada para recibir dinero fraudulento.
    • Cuando recibiste mensajes repetidos desde perfiles falsos.
    • Cuando conoces antecedentes de una red que está llamando a varias personas.
    • Cuando quieres aportar información sin exponerte innecesariamente.

    Contrasta la información con familiares o personas de confianza

    Si la llamada menciona a un familiar, un accidente, una deuda, una supuesta denuncia o un problema urgente, comunícate con esa persona por su número habitual. No uses números enviados por el mismo llamante. Si no contesta, llama a otro familiar, vecino o contacto cercano. Muchas estafas buscan impedir esta verificación básica.

    Hablar con alguien de confianza ayuda a recuperar calma. Cuando una persona está sola, asustada o confundida, es más vulnerable a seguir instrucciones. Un tercero puede notar inconsistencias que la víctima no ve en el momento.

    Una frase útil para cortar sin discutir

    Puedes decir: “Voy a verificar directamente por canales oficiales. No entregaré datos ni haré pagos por teléfono”. Después corta. No necesitas pedir permiso, justificarte ni seguir escuchando amenazas. Si la llamada es legítima, existirá una forma formal de continuar. Si es falsa, cortar reduce el riesgo.

    Qué hacer durante una llamada sospechosa

    El momento más delicado es mientras la llamada está ocurriendo. El delincuente intentará controlar el ritmo, hacer preguntas, imponer urgencia y evitar que pienses. Para protegerte, conviene tener una rutina clara. No importa si la persona habla fuerte, con tono formal o con supuestos antecedentes: tu seguridad está primero.

    Mantén la calma y evita entregar información

    No confirmes nombre completo, RUT, dirección, banco, correo, lugar de trabajo, nombres de familiares, claves, códigos o datos de tarjetas. Si la persona ya tiene parte de tu información, no completes lo que falta. Puedes responder de forma neutra: “No entregaré datos por teléfono”. Luego corta.

    El silencio también es una herramienta. No tienes que responder cada pregunta. En fraudes telefónicos, cada dato puede servir para construir otra estafa. Por ejemplo, si confirmas que usas cierto banco, después pueden llamarte simulando ser de ese banco. Si confirmas que vives solo, pueden aumentar la presión. Si dices que estás asustado, pueden intensificar la amenaza.

    Datos que no conviene entregar

    • RUT completo o número de documento.
    • Claves, PIN, coordenadas, códigos SMS o códigos de aplicaciones.
    • Banco, número de cuenta o datos de tarjetas.
    • Dirección exacta o información sobre quién está en la casa.
    • Fotografías de cédula de identidad, pasaporte o licencia.
    • Comprobantes, capturas de cuentas o movimientos bancarios.
    • Datos de familiares, pareja, hijos, padres o contactos cercanos.

    No sigas instrucciones técnicas

    Si te piden abrir configuraciones del teléfono, compartir pantalla, instalar una aplicación, entrar a tu correo, revisar un SMS, dictar un código, activar una función o escanear un código QR, detente. Las instrucciones técnicas por teléfono son una vía frecuente para tomar control de cuentas o dispositivos.

    Especial cuidado con aplicaciones de acceso remoto, supuestas herramientas de seguridad, programas para “verificar identidad” o enlaces que abren formularios. Aunque la persona diga que es para protegerte, no lo hagas durante una llamada no verificada.

    Señales de instrucción peligrosa

    • “Abra el enlace que le acabo de enviar”.
    • “Descargue esta aplicación para bloquear el delito”.
    • “Comparta pantalla para guiarlo”.
    • “Dígame el código que acaba de recibir”.
    • “Ingrese a su banco para revisar movimientos”.
    • “Active permisos para que podamos ayudarlo”.

    Corta la llamada y bloquea el contacto

    Cuando una llamada tiene señales de fraude, cortar es una medida correcta. No es mala educación protegerse. Si el número insiste, bloquea el contacto. Si llaman desde otros números, no respondas o contesta sin entregar datos y corta. Guarda capturas del registro antes de borrar información.

    Después de cortar, no devuelvas la llamada al mismo número. Si quieres verificar, busca tú mismo el canal oficial. Si el delincuente continúa por WhatsApp u otra aplicación, no abras archivos ni enlaces. Toma capturas y bloquea.

    Por qué bloquear no elimina la necesidad de guardar evidencia

    Bloquear ayuda a detener la presión, pero antes conviene guardar lo necesario: número, hora, mensajes, enlaces, audios, cuentas de destino y cualquier dato enviado. Esa evidencia puede servir si decides denunciar, consultar al banco o alertar a familiares.

    Avisa a personas cercanas

    Si recibiste una llamada falsa de PDI, es posible que otros contactos también sean objetivo. Avisa a tu familia, especialmente adultos mayores o personas que puedan asustarse con facilidad. Explica el método de forma simple: “Si alguien llama diciendo ser policía y pide dinero, códigos o datos, corta y verifica”.

    La prevención familiar es clave porque muchos estafadores llaman en horarios donde la persona está sola, cansada o distraída. Una conversación previa puede evitar que alguien entregue dinero o información por miedo.

    Mensaje breve para compartir con familiares

    “Están llamando personas que se hacen pasar por funcionarios policiales. Si te piden dinero, códigos, claves, enlaces o que no cortes, es sospechoso. Corta la llamada, no entregues datos y verifica por canales oficiales o con la familia”.

    Qué hacer si ya entregaste datos o dinero

    Si ya caíste en una llamada falsa, no pierdas tiempo culpándote. Las estafas están diseñadas para manipular a personas normales en momentos de presión. Lo importante es actuar rápido, reducir daños, guardar evidencia y denunciar cuando corresponda.

    Contacta a tu banco o entidad financiera

    Si entregaste datos bancarios, hiciste una transferencia, compartiste códigos, instalaste una aplicación o crees que pudieron entrar a tus cuentas, comunícate de inmediato con tu banco por canales oficiales. Pide bloqueo preventivo si corresponde, revisión de movimientos, desconocimiento de operaciones cuando aplique y orientación sobre los pasos internos.

    No uses números enviados por el supuesto funcionario ni por mensajes sospechosos. Busca el número oficial en la aplicación bancaria, tarjeta, sitio oficial o documentos del banco. Mientras antes informes, más posibilidades tienes de limitar el daño.

    Medidas financieras urgentes

    • Bloquear tarjetas si existe riesgo de uso indebido.
    • Cambiar claves de acceso a la banca en línea.
    • Revisar movimientos recientes y transferencias programadas.
    • Desactivar dispositivos o sesiones desconocidas si la plataforma lo permite.
    • Solicitar orientación formal sobre reclamos y respaldos.
    • Guardar números de caso entregados por la entidad.

    Cambia contraseñas importantes

    Cambia de inmediato la contraseña del correo principal, aplicaciones bancarias, mensajería, redes sociales y cuentas donde uses la misma clave. Si repetías contraseñas, cambia todas las cuentas afectadas. Usa claves largas, únicas y difíciles de adivinar. Una frase de varias palabras puede ser más fácil de recordar y más resistente que una clave corta.

    Activa la verificación en dos pasos siempre que sea posible, especialmente en correo electrónico, WhatsApp, redes sociales y servicios financieros. El correo principal es crítico porque muchas recuperaciones de contraseña pasan por ahí. Si el delincuente entra a tu correo, puede intentar tomar control de otras cuentas.

    Orden recomendado para proteger cuentas

    • Correo principal.
    • Aplicaciones bancarias y financieras.
    • Mensajería instantánea.
    • Redes sociales.
    • Servicios donde tengas documentos o datos personales.
    • Tiendas, billeteras digitales y cuentas de pago.

    Revisa sesiones abiertas y dispositivos vinculados

    Muchas plataformas permiten ver dónde está abierta tu cuenta. Cierra sesiones desconocidas y elimina dispositivos que no reconozcas. En aplicaciones de mensajería, revisa si hay sesiones vinculadas en computadores o navegadores. Si el estafador logró vincular tu cuenta, podría leer mensajes o escribir a tus contactos.

    También revisa reglas de reenvío en el correo, números de recuperación, correos alternativos y métodos de autenticación. En algunos ataques, el delincuente no cambia la clave de inmediato, sino que agrega un método de recuperación para volver a entrar después.

    Señales de que una cuenta pudo estar comprometida

    • Mensajes enviados que no reconoces.
    • Códigos de acceso que no solicitaste.
    • Correos de inicio de sesión desde ubicaciones desconocidas.
    • Contactos que reciben solicitudes de dinero desde tu cuenta.
    • Cambios en foto, nombre, correo o número de recuperación.
    • Sesiones activas en dispositivos que no son tuyos.

    Desinstala aplicaciones sospechosas y revisa el teléfono

    Si instalaste una aplicación por indicación del llamante, desinstálala. Revisa permisos concedidos, especialmente accesibilidad, administración del dispositivo, lectura de SMS, notificaciones, cámara, micrófono y superposición de pantalla. Si no estás seguro de qué tocaste, pide ayuda a alguien de confianza o a un servicio técnico confiable.

    En casos graves, puede ser necesario respaldar información importante y restablecer el dispositivo a configuración de fábrica. Antes de hacerlo, asegúrate de tener acceso a tus cuentas, copias de fotos necesarias y métodos de recuperación actualizados. Si existen movimientos bancarios o delitos asociados, guarda evidencia antes de borrar datos.

    Permisos que merecen especial cuidado

    • Accesibilidad.
    • Lectura de SMS.
    • Control remoto o compartir pantalla.
    • Administrador del dispositivo.
    • Notificaciones completas.
    • Acceso a archivos y fotografías.
    • Cámara y micrófono.

    Guarda evidencia antes de eliminar mensajes

    La evidencia ayuda a explicar lo ocurrido. Guarda capturas de pantalla, registros de llamada, audios, nombres usados, números, enlaces, cuentas bancarias, comprobantes, correos, archivos recibidos y cualquier conversación relacionada. Si hubo transferencia, descarga el comprobante. Si hubo amenaza, conserva el mensaje completo.

    No edites capturas ni borres partes importantes. Idealmente, guarda copias en un lugar seguro. Si llevas antecedentes a una unidad policial, tenerlos ordenados facilita el relato y evita olvidar detalles.

    Carpeta básica de antecedentes

    • Capturas de la conversación.
    • Registro de llamadas con fecha y hora.
    • Comprobantes de transferencia o pago.
    • Datos de la cuenta de destino si existió.
    • Enlaces enviados por el estafador.
    • Archivos, correos o imágenes recibidas.
    • Resumen escrito de lo ocurrido.

    Realiza la denuncia correspondiente

    Si fuiste víctima de una estafa, extorsión, amenaza, suplantación o intento de fraude, puedes realizar la denuncia ante las instituciones correspondientes. Para información sobre denuncia de delitos ante la PDI, revisa ChileAtiende. También existe información sobre denuncia ante Carabineros en ChileAtiende: denuncia ante Carabineros.

    Si la situación está ocurriendo en ese momento y existe peligro inmediato, usa canales de emergencia. Si no hay emergencia inmediata, prepara antecedentes, bloquea accesos comprometidos y realiza la denuncia con la mayor cantidad de información posible.

    Cómo relatar el caso con claridad

    Explica el orden de los hechos: cuándo llamaron, qué dijeron, qué datos pidieron, qué hiciste, si hubo pago, qué cuenta recibió el dinero, qué enlaces enviaron, qué amenazas hicieron y qué medidas tomaste después. Un relato cronológico ayuda a entender mejor el caso.

    Cómo prevenir llamadas falsas de PDI y otras estafas telefónicas

    La prevención no consiste en vivir con miedo, sino en establecer reglas simples. Las estafas funcionan cuando la persona improvisa bajo presión. Si ya tienes una regla definida, es más fácil actuar: no entregar datos por teléfono, no compartir códigos, no transferir por amenazas, no abrir enlaces inesperados y verificar por canales oficiales.

    Define una regla familiar contra pagos por teléfono

    Una regla muy efectiva es acordar con la familia que nadie hará pagos por una llamada inesperada, aunque mencionen a la PDI, a un banco, a un hospital, a un familiar, a una empresa o a un tribunal. Cualquier situación urgente debe verificarse por otra vía. Esta regla protege especialmente a adultos mayores, personas que viven solas y quienes se asustan con facilidad ante amenazas institucionales.

    También conviene acordar una palabra o pregunta familiar para emergencias reales. Si alguien llama diciendo ser un familiar en problemas, se puede verificar con datos que solo la familia conoce. Aun así, la mejor medida es cortar y llamar al número habitual de esa persona.

    Ejemplo de acuerdo familiar

    “En esta familia nadie transfiere dinero por presión telefónica. Si alguien dice que hay una emergencia, cortamos, verificamos por el número habitual y pedimos ayuda antes de pagar”.

    Activa medidas de seguridad en tus cuentas

    La seguridad digital reduce el daño si alguien intenta robar tus accesos. Usa contraseñas distintas, activa verificación en dos pasos, evita guardar claves en notas visibles, revisa sesiones abiertas y actualiza tus datos de recuperación. No uses claves basadas en fechas de nacimiento, nombres de mascotas, equipos de fútbol, RUT, direcciones o datos fáciles de encontrar.

    Una buena contraseña puede ser una frase larga con varias palabras que solo tú relaciones. Lo importante es que sea única para cada cuenta importante. Si un sitio se filtra y usas la misma clave en varios lugares, el riesgo se multiplica.

    Cuentas que merecen protección especial

    • Correo electrónico principal.
    • Banca en línea.
    • Aplicación de mensajería.
    • Redes sociales.
    • Servicios donde guardas documentos.
    • Cuentas de tiendas o pagos digitales.

    Cuida lo que publicas en redes sociales

    Los delincuentes pueden usar información pública para hacer llamadas más creíbles. Publicaciones sobre viajes, rutinas, familiares, trabajo, ubicación, compras, problemas personales o documentos pueden servir para construir un relato. No se trata de desaparecer de internet, sino de limitar datos innecesarios y revisar la privacidad.

    Si una persona publica que vive sola, que su padre está enfermo, que recibió dinero, que tiene problemas con un banco o que está esperando un trámite, un estafador puede usar esa información para presionar. La seguridad telefónica también empieza en la información que dejamos disponible.

    Información que conviene publicar con cuidado

    • Dirección o ubicación exacta.
    • Rutinas diarias.
    • Datos de familiares vulnerables.
    • Fotos de documentos, tarjetas o comprobantes.
    • Detalles de viajes en tiempo real.
    • Problemas bancarios o trámites pendientes.

    No abras enlaces enviados por desconocidos

    Los enlaces sospechosos son una puerta común al robo de datos. Pueden llegar por SMS, WhatsApp, correo, redes sociales o incluso después de una llamada. Si el mensaje dice que hay una citación, denuncia, multa, bloqueo, devolución, premio, paquete retenido o urgencia, revisa con más cuidado. No ingreses claves ni datos personales desde enlaces recibidos sin solicitar.

    Para trámites, entra escribiendo la dirección oficial en el navegador. Si no sabes cuál es, busca la institución en un buscador confiable y revisa que el dominio corresponda. Evita entrar por enlaces acortados, mensajes reenviados o páginas con errores.

    Señales de una página falsa

    • Dominio extraño o parecido al oficial, pero no igual.
    • Errores ortográficos o diseño descuidado.
    • Solicitud de claves completas o códigos.
    • Urgencia exagerada.
    • Promesas, amenazas o beneficios poco creíbles.
    • Formulario que pide más datos de los necesarios.

    Bloquea y reporta números sospechosos

    La mayoría de los teléfonos permite bloquear números. Algunas aplicaciones también identifican llamadas como posible spam, fraude o telemarketing. Estas herramientas no son perfectas, pero ayudan a reducir exposición. Si un número insiste con amenazas o suplantación, guarda evidencia antes de bloquear.

    En Chile también existe regulación y canales para denunciar problemas de telecomunicaciones. Para denuncias relacionadas con servicios de telecomunicaciones, puedes revisar información oficial en ChileAtiende sobre denuncias ante SUBTEL. Este canal no reemplaza una denuncia penal si fuiste víctima de una estafa, pero puede ser útil en materias propias de telecomunicaciones.

    Buenas prácticas con llamadas desconocidas

    • No devuelvas llamadas sospechosas de inmediato.
    • No confirmes datos personales al contestar.
    • No sigas instrucciones de un número desconocido.
    • Bloquea contactos insistentes.
    • Guarda evidencia si hubo amenaza o intento de fraude.
    • Verifica por canales oficiales antes de actuar.

    Educa a adultos mayores y personas cercanas

    Muchas estafas telefónicas apuntan a personas que pueden reaccionar con más miedo ante una supuesta autoridad. Conversar con adultos mayores es una medida de prevención concreta. No basta con decir “ten cuidado”; conviene explicar ejemplos reales, frases típicas y una regla de acción simple.

    La instrucción debe ser fácil de recordar: cortar, no entregar datos, llamar a un familiar y verificar. También puede ser útil dejar anotados números oficiales y contactos de confianza en un lugar visible, para que la persona no dependa de buscar bajo presión.

    Guía breve para adultos mayores

    • Si te asustan por teléfono, corta.
    • Si te piden dinero, corta.
    • Si te piden códigos, corta.
    • Si dicen que no avises a nadie, corta.
    • Después llama a un familiar o a un canal oficial.

    Ejemplos prácticos de llamadas sospechosas

    Los ejemplos ayudan a reconocer patrones. No significa que todos los fraudes usen las mismas palabras, pero sí muestran la lógica de manipulación. Si una llamada se parece a estos casos, es mejor cortar y verificar.

    Supuesto detective que acusa a la persona de un delito

    El llamante dice que eres parte de una investigación, menciona un delito grave y asegura que puede ayudarte si colaboras de inmediato. Luego pide dinero, silencio o datos personales. Esta estructura busca miedo y obediencia. La respuesta correcta es no discutir, no pagar, no entregar información y verificar por canales oficiales.

    Señal principal del engaño

    La llamada no se limita a informar por una vía formal, sino que presiona para resolver algo por fuera, con dinero, secreto o instrucciones inmediatas.

    Falsa citación enviada por mensaje

    Primero llega un mensaje con una supuesta citación policial o judicial. Luego llaman para exigir que abras un enlace, descargues un documento o respondas con datos. El archivo puede tener logos y lenguaje formal, pero eso no garantiza autenticidad. La verificación debe hacerse por canales oficiales.

    Señal principal del engaño

    El mensaje insiste en que hagas clic, descargues, respondas o entregues datos sin permitir una verificación tranquila.

    Supuesta protección contra una estafa bancaria

    El delincuente dice que están intentando robar tu dinero y que debes seguir instrucciones para protegerte. Puede pedir entrar a la aplicación bancaria, transferir a una “cuenta segura”, dictar códigos o instalar una aplicación. Este tipo de relato invierte la situación: el estafador se presenta como salvador para llevarte directo al fraude.

    Señal principal del engaño

    Ninguna protección real debería pedirte transferir dinero, entregar códigos o instalar herramientas por una llamada inesperada.

    Amenaza por una supuesta causa secreta

    El llamante asegura que existe una causa reservada y que no puedes hablar con nadie. Puede usar tono agresivo y advertir consecuencias si cortas. Esa presión busca impedir la verificación. Una causa seria no se resuelve obedeciendo amenazas telefónicas de un desconocido.

    Señal principal del engaño

    El secreto se usa como excusa para aislarte. Si no puedes verificar, no debes avanzar.

    Contacto por WhatsApp con foto institucional

    Una cuenta de mensajería usa una foto, nombre o logo que aparenta ser institucional. Envía audios, documentos o instrucciones. Aunque parezca formal, una cuenta de mensajería puede ser creada por cualquier persona. La identidad no se confirma por la foto de perfil.

    Señal principal del engaño

    El contacto quiere que aceptes la apariencia visual como prueba, pero evita la verificación formal.

    Diferencia entre una comunicación legítima y una estafa

    Una comunicación legítima debe permitir verificación, no debería exigirte dinero informal, no debería pedir claves, no debería amenazarte para que guardes silencio y no debería obligarte a abrir enlaces desconocidos. Una estafa, en cambio, necesita velocidad, miedo y aislamiento.

    Una comunicación legítima permite comprobar

    Si una institución necesita contactarte, debe existir una forma de confirmar la información. Puedes acudir a una unidad, revisar canales oficiales o pedir orientación por medios formales. Si la persona se molesta porque quieres verificar, esa reacción es una señal de alerta.

    Comportamiento esperado de una situación seria

    Una situación seria no debería depender de que entregues códigos, pagues a una cuenta privada o mantengas una conversación secreta con un desconocido.

    Una estafa castiga la duda

    El estafador quiere que dudes lo menos posible. Por eso puede insultar, amenazar, apurar o repetir que no tienes tiempo. Si haces preguntas, puede cambiar el tono. Si dices que llamarás a una unidad oficial, puede advertir supuestas consecuencias. Esa reacción busca controlarte.

    La duda es una defensa

    Dudar no es ser desconfiado sin motivo; es proteger tus datos, tu dinero y tu tranquilidad. En seguridad telefónica, una pausa puede evitar una pérdida importante.

    Una comunicación legítima no pide claves ni códigos

    Las claves, códigos de verificación, PIN y coordenadas son personales. No deben compartirse con supuestos funcionarios, ejecutivos, técnicos ni familiares que los pidan por una llamada no verificada. Si alguien insiste, corta.

    El código es una llave

    Trata cada código como si fuera la llave de tu casa. Si no entregarías una llave a un desconocido por teléfono, tampoco entregues un código de acceso.

    Qué información puede ayudar al denunciar

    Mientras más ordenada esté la información, mejor podrás explicar lo ocurrido. No necesitas investigar por tu cuenta ni enfrentar al delincuente. Tu tarea es protegerte, guardar antecedentes y entregarlos por canales adecuados.

    Datos de la llamada

    Anota fecha, hora, duración, número, nombre usado por el llamante, institución que dijo representar y motivo del contacto. Si llamó varias veces, registra cada intento. Si usó números distintos, guarda todos.

    Detalle útil

    La duración de la llamada puede ayudar a reconstruir el nivel de presión y el momento en que se entregaron datos o se realizó una transferencia.

    Datos del mensaje o chat

    Guarda capturas del perfil, número, foto, mensajes, audios, documentos, enlaces y cualquier instrucción recibida. Si el chat incluye amenazas, no lo borres. Si hay audios, consérvalos.

    Detalle útil

    Los enlaces deben guardarse como evidencia, pero no es necesario abrirlos. Puedes copiar el texto del enlace o capturarlo visualmente.

    Datos del pago o transferencia

    Si hubo pago, guarda el comprobante, banco de destino, nombre del destinatario si aparece, número de cuenta, monto, fecha y hora. Informa al banco lo antes posible. No intentes recuperar el dinero negociando con el estafador, porque puede usar eso para pedir más.

    Detalle útil

    Si el estafador promete devolver el dinero a cambio de otro pago, probablemente intenta prolongar el fraude.

    Datos de cuentas comprometidas

    Si perdiste acceso a una cuenta, anota cuándo ocurrió, qué mensajes recibiste, qué códigos entregaste y qué cambios notaste. Avisa a tus contactos si existe riesgo de que usen tu identidad para pedir dinero.

    Detalle útil

    Una alerta rápida a tus contactos puede evitar que el fraude se expanda a familiares, amigos o clientes.

    Errores comunes que aumentan el riesgo

    Muchas víctimas no caen por falta de inteligencia, sino por presión, cansancio o exceso de confianza. Reconocer errores comunes ayuda a prevenirlos.

    Creer que un tono serio prueba autenticidad

    Un delincuente puede hablar con tono formal, usar palabras legales, nombrar brigadas, mencionar delitos y sonar seguro. El tono no prueba identidad. Lo importante es verificar la conducta y el canal.

    Mejor criterio

    Evalúa lo que pide, no cómo lo dice.

    Responder preguntas para demostrar inocencia

    Cuando alguien se siente acusado, puede querer explicar todo. Ese impulso es peligroso porque lleva a entregar datos. No necesitas demostrar inocencia ante un desconocido por teléfono.

    Mejor criterio

    Si la llamada no está verificada, no entregues información personal.

    Hacer clic para salir rápido del problema

    Algunas personas abren enlaces pensando que así terminarán el trámite. En realidad, el enlace puede iniciar el robo de datos. La prisa es parte del engaño.

    Mejor criterio

    Los trámites se revisan desde sitios oficiales, no desde enlaces enviados bajo presión.

    Pagar un monto bajo para evitar problemas

    El estafador puede pedir primero una cantidad pequeña para medir reacción. Si la víctima paga, puede pedir más. Pagar no garantiza que la amenaza termine; muchas veces la aumenta.

    Mejor criterio

    No pagues para silenciar amenazas telefónicas. Guarda evidencia y denuncia.

    Borrar todo por vergüenza

    La vergüenza es común, pero borrar mensajes puede dificultar la denuncia o el reclamo. Guarda evidencia antes de eliminar o bloquear definitivamente.

    Mejor criterio

    No te culpes. Actúa rápido y conserva antecedentes.

    Cómo hablar del tema con la familia

    Las llamadas falsas de PDI no afectan solo a quien recibe el llamado. También pueden usarse para presionar a familiares, pedir dinero en nombre de otra persona o secuestrar cuentas de mensajería. Por eso, hablar del tema en familia es una medida preventiva.

    Explica el riesgo con ejemplos simples

    En vez de dar una charla técnica, usa ejemplos concretos: “Puede llamar alguien diciendo que eres parte de una investigación y pedir plata”, “pueden pedir un código que llegó por SMS”, “pueden mandar un enlace con una supuesta citación”. Mientras más claro sea el ejemplo, más fácil será recordarlo.

    Ejemplo de explicación breve

    “Si alguien llama diciendo que es de la PDI y te pide dinero, códigos o que no le cuentes a nadie, corta. Después me llamas a mí o verificas por canales oficiales”.

    Deja instrucciones visibles

    Para adultos mayores o personas que se confunden con llamadas agresivas, puede servir dejar una nota cerca del teléfono. La nota debe ser corta y directa: no entregar datos, no transferir, no dictar códigos, cortar y llamar a un familiar.

    Texto sugerido para una nota

    “Ante llamadas de supuesta policía, banco o emergencia: no dar claves, no dar códigos, no pagar, cortar y llamar a la familia”.

    Revisa privacidad y seguridad de cuentas familiares

    Ayuda a familiares a activar verificación en dos pasos, actualizar contraseñas, revisar sesiones abiertas y bloquear números sospechosos. La seguridad no debe depender solo de la memoria de la persona; también debe apoyarse en configuraciones preventivas.

    Acciones familiares útiles

    • Activar verificación en dos pasos en mensajería.
    • Actualizar contraseñas del correo.
    • Revisar teléfonos de recuperación.
    • Eliminar aplicaciones desconocidas.
    • Configurar bloqueo de pantalla.
    • Guardar canales oficiales y contactos de confianza.

    Relación entre llamadas falsas, vishing y phishing

    Las llamadas falsas de PDI forman parte de un ecosistema más amplio de fraudes digitales. El vishing usa llamadas de voz para engañar. El phishing usa correos o páginas falsas. El smishing usa SMS. Muchas estafas combinan varios canales: primero llaman, luego envían un enlace, después piden un código y finalmente intentan entrar a una cuenta.

    Vishing

    El vishing es una estafa por llamada telefónica. El delincuente usa una historia convincente para conseguir dinero o información. Puede hacerse pasar por policía, banco, empresa, familiar, soporte técnico, ejecutivo o institución pública. La voz permite manipular con tono, velocidad y presión emocional.

    Riesgo principal del vishing

    La víctima puede actuar rápido sin dejarse tiempo para revisar, especialmente si la llamada instala miedo o urgencia.

    Phishing

    El phishing busca que la persona entre a una página falsa, abra un archivo o entregue credenciales. Puede llegar por correo, mensaje, anuncio o enlace enviado durante una llamada. En el caso de una falsa PDI, el phishing puede presentarse como una citación, denuncia, carpeta investigativa o formulario de validación.

    Riesgo principal del phishing

    La página puede parecer real, pero estar diseñada para robar claves, datos personales o información bancaria.

    Smishing

    El smishing usa mensajes SMS. Puede decir que hay una entrega pendiente, una multa, una devolución, un bloqueo, una denuncia o un trámite urgente. El objetivo suele ser que la persona abra un enlace desde el teléfono.

    Riesgo principal del smishing

    El mensaje llega directo al celular y muchas personas hacen clic sin revisar el dominio completo.

    Suplantación por mensajería

    En aplicaciones de mensajería, el delincuente puede usar fotos, nombres, audios y documentos falsos. También puede secuestrar la cuenta de una persona real y escribir a sus contactos. Por eso, si un familiar o conocido pide dinero por mensaje, verifica llamándolo por otra vía.

    Riesgo principal de la suplantación

    La confianza previa en el contacto puede hacer que la víctima no sospeche.

    Preguntas frecuentes sobre llamadas falsas de PDI

    Qué hago si me llama alguien diciendo que es de la PDI

    Mantén la calma, no entregues datos personales, no compartas códigos, no abras enlaces y no hagas transferencias. Si la llamada te parece sospechosa, corta y verifica por canales oficiales. Si hay peligro inmediato, usa teléfonos de emergencia correspondientes. Si tienes antecedentes de un delito, acude a una unidad policial o revisa canales oficiales de denuncia.

    La PDI puede pedirme dinero por teléfono

    Una solicitud de dinero por teléfono para evitar un problema policial, cerrar una investigación, guardar silencio o resolver una supuesta causa debe considerarse una señal grave de estafa o extorsión. No pagues, guarda evidencia y verifica por canales oficiales.

    Qué pasa si el supuesto funcionario conoce mi nombre y RUT

    Que una persona conozca algunos datos tuyos no prueba que sea funcionario. Los datos pueden provenir de filtraciones, redes sociales, formularios, bases antiguas o información pública. No confirmes más información y corta si te piden claves, códigos, dinero o instrucciones urgentes.

    Debo abrir una citación enviada por WhatsApp

    No abras enlaces ni archivos enviados por un contacto no verificado. Una supuesta citación puede estar falsificada o contener enlaces maliciosos. Verifica por canales oficiales antes de descargar documentos o entregar datos.

    Qué hago si ya transferí dinero

    Contacta de inmediato a tu banco por canales oficiales, guarda el comprobante, reúne capturas y antecedentes, cambia claves si entregaste datos y realiza la denuncia correspondiente. No sigas negociando con el estafador ni hagas nuevos pagos.

    Qué hago si entregué un código de verificación

    Intenta recuperar la cuenta de inmediato, cambia contraseña, cierra sesiones desconocidas, activa verificación en dos pasos y avisa a tus contactos si existe riesgo de suplantación. Si el código estaba relacionado con una cuenta bancaria o financiera, informa a la entidad cuanto antes.

    Sirve bloquear el número

    Sí, bloquear puede reducir la presión y evitar nuevos contactos desde ese número, pero antes conviene guardar evidencia si hubo amenaza, intento de fraude o solicitud de dinero. Ten presente que los estafadores pueden llamar desde otros números.

    Cómo puedo proteger a mis padres o abuelos

    Explícales con ejemplos simples, deja instrucciones visibles, acuerda que nunca deben entregar códigos ni hacer pagos por teléfono, y pídeles que corten y llamen a un familiar ante cualquier amenaza. También ayuda revisar la seguridad de sus cuentas y activar verificación en dos pasos.

    Una llamada falsa de PDI es lo mismo que phishing

    No exactamente. Cuando el engaño ocurre por voz se suele asociar al vishing. Si además envían enlaces o páginas falsas para robar datos, también puede haber phishing. Muchas estafas combinan llamadas, mensajes, correos y enlaces maliciosos.

    Dónde puedo consultar información oficial

    Puedes revisar el sitio oficial de la PDI, las fichas de ChileAtiende sobre denuncia de delitos, Denuncia Seguro y los canales oficiales de las instituciones correspondientes. Evita usar enlaces enviados por desconocidos durante una llamada sospechosa.

    Las llamadas falsas de PDI buscan aprovechar el miedo, la urgencia y la confianza que genera una institución conocida. El engaño puede sonar serio, incluir datos reales y usar lenguaje formal, pero hay señales que no deben ignorarse: pedir dinero, exigir silencio, solicitar códigos, enviar enlaces, presionar para no cortar, pedir instalación de aplicaciones o amenazar con consecuencias inmediatas.

    La mejor defensa es una regla simple: no entregar datos ni dinero por una llamada inesperada, cortar y verificar por canales oficiales. Si ya fuiste víctima, actúa rápido: contacta a tu banco, cambia claves, revisa sesiones, guarda evidencia y realiza la denuncia correspondiente. Compartir esta información con familiares y personas cercanas también ayuda a cortar la cadena del fraude.

    En seguridad telefónica, una pausa puede marcar la diferencia. Antes de obedecer una llamada que te asusta, detente, verifica y pide apoyo. Ningún trámite serio debería obligarte a actuar bajo amenaza, secreto o presión.

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